Lo importante de tu rosa es el tiempo que estuviste con ella. Rosa Montesa
aprender, blog, familia, recicladocreativo

Lo importante de tu rosa es el tiempo que has perdido con ella…

Este es el título de una de las fotografías que presenté a un concurso sobre reciclado. Los miembros del jurado que la seleccionaron como finalista jamás podrán imaginar lo que de verdad vieron en ella. Seguramente, de un modo inconsciente, lo sintieron. Y de eso va este post.

La exposición de fotografía sobre reciclaje “Upcycling” llega al Ateneo de Valencia - See more at: http://www.ecoembes.com/es/ciudadanos/sala-de-prensa/notas-de-prensa/la-exposicion-de-fotografia-sobre-reciclaje-upcycling-0#sthash.qoBky5On.dpufHace unos meses visité una exposición de fotografía sobre Upcycling y Reciclado, organizado por Ecoembes, Efti y Ecoalf. A mi vuelta a casa estaba excitada. Me había emocionado al ver aquellas imágenes, y por otro lado tenía una amarga sensación al ver que no todos entendemos lo mismo cuando se habla de Upcycling, reciclado o reciclaje.

En lugar de escribir un post compartiendo mis emociones, escribí otro para aclarar lo que estas palabras, tan de moda, quieren decir para mí.

Ni por un momento tuve la osadía de compartir en este blog la sensación que tuve al ver aquellas imágenes. No sé cómo explicarlo. Es como cuando compras lotería y piensas: “¿y si el premio me tocase?. Esa era mi sensación. ¿Y si mis creaciones estuvieran fotografiadas así? ¿y se pudieran ver en una exposición como esta?

Solamente me atreví a comentarlo con Rubén, el único al que le puedo contar esas cosas. Al fin y al cabo comparto mi vida con él. Sabe que soy una soñadora, y como tantas otras veces, necesito una vía de escape.

Rosa Montesa Reciclado Creativo fotos concurso Upcycling reciclajeLe dije que me hubiera gustado ver en esos cuadros mis flores como si fueran objetos de deseo que crecen en la naturaleza, o que alguien fotografiase mis piezas de bisutería, y no sé cuántas tonterías más. Él me escuchaba y sonreía,  mientras yo descargaba adrenalina. Pero como tantas otras veces, cuando ya estoy más calmada, pienso que no me ha hecho ni caso. Llevamos ya muchos años viviendo juntos, sabe que a veces necesito compartir mis sueños y mis deseos.

Cuando pasa ese momento, ya más relajada, recapacito y pienso que me escucha con paciencia, como si fuera una terapia para mí, y para nuestra relación. Sabe que me volvería loca si no tuviera alguien a mi  lado a quien contar estas cosas.

A principios del mes de julio se convocó la segunda edición de este concurso de fotografía sobre reciclado. Otra vez volví a él con otra cantinela, le conté que debía hacer algo para conseguir que algunas de mis creaciones estuvieran en la exposición, que deseaba de corazón que alguien hiciera fotos de lo que hago con material reciclado. Compartí el concurso con personas que podrían haberse presentado, con la esperanza de que se interesaran. Pero no tuve éxito. Pasó un mes, el tiempo se agotaba, entonces cambié de estrategia, hice fotos con la camarita de vídeo que tengo flor roja de plástico convertida en Hibiscus rosa montesapara hacer mis tutoriales, así podría enseñarselas a potenciales víctimas que pudieran conseguir que mi deseo se cumpliera. Amigos apasionados por la fotografía, profesionales y amateurs con cámaras de esas que tienen metro y medio de teleobjetivo. Pero tampoco tuve suerte. No había ningún voluntario para presentarse al concurso, y menos todavía para hacer fotos de las cosas que reciclo.

Otra vez, el pobre Rubén tenía que aguantar mis peroratas. Esta vez no se trataba de una soñadora, era una de esas pesimistas. Le decía que no lo iba a conseguir, que era una pena, que solamente pretendía que mis objetos estuvieran expuestos de algún modo en esa muestra. Que yo no soy  buena en eso de la fotografía, que no tengo ni una buena máquina, que no conseguiría que se cumpliera mi deseo, sería uno de tantos sueños… Estaba decepcionada.

En esta segunda ocasión tuve suerte. Guillermo, un amigo fotógrafo, me hizo caso. Le gustaron las fotos que le envié por whatsapp. Quedamos para tomar un café, estábamos los tres El cielo, el mar y el plástico... Blue sea, blue sky, blue bottles. The sky, the sea and the plastics.delante de la pantalla. Rubén con la sonrisa puesta, pensando que mis fotos eran lo más de lo más, yo con mucho miedo por conocer la opinión de un profesional, y Guillermo esperando ver en mi pantalla lo que le había enseñado a través del móvil. Las palabras textuales al ver las fotos fueron: “Son muy chulas, tienen mucho potencial, podrían estar en una final…”, Rubén interrumpió diciendo, “ves, ya lo sabía”. Pero yo me temía lo peor. Entonces continuó diciendo  “¿con qué cámara has hecho esto? ¿con el móvil?, etc, etc…  Lo sabía… Había muchos “peros”.

Guillermo me animó a presentarme, creía en el potencial de los objetos que quería fotografiar. Tal vez por la ilusión que yo tenía, no quería decepcionarme y me decía esas cosas.  Él no podía presentarse, estaba muy ocupado.

Me dio buenos consejos para mejorar mis borradores. muchos ánimos y me decía que alguna foto podría ser finalista (un buen amigo nunca te desanima). Eso sí, debía tener en cuenta algunas cosas y, además, debía hacerlas con una cámara “decente” (lo que para un fotógrafo es “decente”, para mí es “inalcanzable”, es un capricho que no me puedo permitir).

Otra vez Rubén tenía que aguantarme. Estaba hundida, no sería capaz. Esto era el final de un sueño. Mis fotos no serían nunca lo suficientemente buenas para presentarlas a un concurso. Nadie tenía interés por fotografiar mi basura. Ya me había atrevido a hacer unos bocetos, pero sin una máquina de fotografiar “decente” era imposible. Podría seguir los consejos de Guillermo, pero estaba convencida, sabía que yo sola no podía hacerlo… Lo reconozco, soy muy cansina y pesada. Pobre Rubén, cuando estoy soñadora, o cuando estoy de bajón. Siempre perdiendo el tiempo conmigo.

No me lo podía creer, Rubén comenzó a hablar (pocas veces le dejo el turno de palabra cuando estoy así). Me dijo: “no estás sola, yo te ayudaré, le pediremos la cámara a tu hermano y seguiremos los consejos de Guillermo. Las cosas que haces son tan bonitas que conseguirás que alguien vea lo que haces. Ya lo verás, podremos hacerlo…”. Esta vez era yo la que sonreía, pensaba que era una broma. ¿Cómo?¿Rubén haciendo fotos? Le dije: “Vas de coña ¿no?·. El me contestó que no era una broma, y que estaba totalmente convencido de que conseguiríamos lo que me había propuesto. Alguna de mis creaciones estaría en la exposición de fotografía, y sería protagonista de una foto preciosa. Que no hay nada imposible cuando se hace con corazón y con esfuerzo…

Rubén estaba muy, muy, muy raro. No es nada normal que él haga fotos. Lo que sí es normal es apoyarme y animarme a conseguir lo que quiero.

Comenzamos a trabajar, decidimos plantearnos el tipo de foto que queríamos hacer. Una cosa estaba clara, de todo lo que he reciclado durante este año, las piezas que mostraríamos serían objetos realizados con botellas de plástico reciclado. Somos privilegiados, en verano vivimos al lado del mar. De ese modo ya teníamos unas premisas claras, los protagonistas de las fotos, y el paisaje que los rodearía. Ahora debíamos ponernos a trabajar.

Rosa Montesa Reciclado Creativo fotos concurso Upcycling reciclajeYo estaba empeñada en mis flores del plástico fundidas con la naturaleza, como si fuera poesía. Él creía que era mejor exponer la belleza de los colores y las formas tratadas por mí. Y eso sí, sin olvidar los buenos consejos de Guillermo, el momento del día, la luz, las distancias, el fondo, los colores…

Hicimos muchísimas fotografías. Al final escogimos unas 50 entre las suyas y las mías. Para pasar la última criba, y dar algunos retoques, volvimos a contar con nuestro amigo. El último día, en el último momento, enviamos las imágenes.

Unas semanas después recibimos el resultado.

Rubén ganó el segundo premio con su foto Cielo Azul, Mar Azul, Plástico Azul, y otra fotografía suya quedó finalista, Algas Marinas de Plástico. Ambas fotos están hechas desde casa. Yo sujetaba las piezas, y el captaba el mejor momento. Lo importante de sus fotos no era tanto el objeto, el paisaje o la calidad, él quería que yo consiguiera mi deseo. Y eso es lo que premió el jurado, aunque ninguno de ellos lo sabrá nunca.

Ruben Lafuente Reciclado Creativo fotos concurso Upcycling reciclaje

Ruben Lafuente Reciclado Creativo fotos concurso Upcycling reciclaje

Yo, más romántica y soñadora, creí más en la poesía de la fotografía y de los protagonistas de las imágenes. Frases de El Principito me sirvieron de inspiración. Después de todo, tienen mucho que ver con esta historia

Mi foto “Lo importante de tu rosa es el tiempo que perdiste con ella…” también quedó finalista. Y eso es lo que Rubén ha hecho, y sigue haciendo conmigo. Tampoco creo que lo sepan nunca los miembros del jurado.

Rosa Montesa Reciclado Creativo fotos concurso Upcycling reciclaje

No me atreví a escribir mi deseo cuando estuve en la exposición, ahora lo comparto.

Es asombroso cómo es cierto lo que dice el título que le puse a la foto, es justamente lo que Rubén hace. “Lo importante de su Rosa es el tiempo que me ha dedicado…” He cambiado lo de “perdido” por “dedicado”, el tiempo nunca se pierde. Y añadiría que me gustaría también poder decir que es el tiempo que me ha dedicado, que me dedica y que me dedicará…

¡Gracias Ruben!

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2 thoughts on “Lo importante de tu rosa es el tiempo que has perdido con ella…

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